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sábado, 3 de diciembre de 2016

Prueba para detectar Hepatitis B


La sangre se extrae a menudo de una vena de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio se limpia con un desinfectante (antiséptico). El médico envuelve una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en la zona y hacer que la vena se llene de sangre.

Luego, el proveedor de atención médica introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un tubo hermético pegado a la aguja. La banda elástica se retira del brazo. Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.

En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre la zona si hay algún sangrado.

Finalmente, la muestra de sangre se envía a un laboratorio para ser analizada. Los exámenes de sangre (serología) se utilizan para verificar si hay anticuerpos contra cada uno de los virus de la hepatitis.





Prevención de la hepatitis B.


La vacuna contra la hepatitis B es el principal pilar de la prevención de esta enfermedad. La OMS recomienda que se administre a todos los lactantes lo antes posible tras el nacimiento, preferentemente en las primeras 24 horas.
La serie completa de vacunas genera anticuerpos que alcanzan niveles de protección superiores al 95% en lactantes, niños y adultos jóvenes. La protección dura por lo menos 20 años, y probablemente toda la vida. Por lo tanto, la OMS no recomienda dosis de refuerzo en las personas que hayan recibido la serie completa de la vacuna en tres dosis.
Por otra parte, la aplicación de estrategias sobre seguridad de los productos sanguíneos, en particular las pruebas de detección de calidad asegurada para toda la sangre y los componentes sanguíneos donados destinados a transfusión, pueden prevenir la transmisión del virus de la hepatitis B. Las prácticas para la seguridad de las inyecciones, al eliminar inyecciones innecesarias e inseguras, pueden ser eficaces para proteger contra la transmisión del virus de la hepatitis B. Asimismo, adoptar prácticas sexuales más seguras, por ejemplo reducir al mínimo el número de parejas sexuales y utilizar medidas de protección (preservativos), protege contra la transmisión.


Epidemiología de la Hepatitis B

La máxima prevalencia de la hepatitis B se registra en el África subsahariana y Asia oriental, regiones en las que entre el 5% y el 10% de la población adulta está infectada de forma crónica. También hay tasas elevadas de infección crónica en la cuenca del Amazonas y en partes meridionales de Europa oriental y central.

Se calcula que entre un 2% y un 5% de la población del Oriente Medio y el subcontinente indio padece infección crónica. En Europa occidental y América del Norte menos del 1% de la población padece infección crónica.









viernes, 2 de diciembre de 2016

Signos y síntomas de la hepatitis B

La mayor parte de los afectados no experimentan síntomas durante la fase de infección aguda, aunque algunas personas presentan un cuadro agudo con síntomas que duran varias semanas e incluyen 
  • Coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia).
  • Orina oscura.
  • Fatiga extrema.
  • Náusea y vómitos.
  • Dolor abdominal.


Un pequeño grupo de personas con hepatitis aguda puede sufrir insuficiencia hepática aguda, que puede provocar la muerte.

En algunos casos la hepatitis B puede causar también una infección hepática crónica, que posteriormente puede dar lugar a cirrosis o cáncer de hígado.


Hepatitis B

¿Qué es?

La hepatitis B es una enfermedad que es provocada por el virus de la hepatitis B (VHB) y actúa provocando lesiones en el hígado y altera su funcionamiento. Estas personas corren el riesgo de morir por cirrosis hepática y cáncer de hígado.


Existe un pequeño porcentaje de personas que están infectadas no consiguen eliminar el virus y la infección se vuelve crónica (estas personas corren un mayor riesgo de morir por cirrosis hepática y cáncer de hígado).

¿Cómo se contrae la hepatitis B?

El VHB se transmite por contacto con la sangre o líquidos corporales de alguna persona que esté infectada.
Principales vías de transmisión del VHB:

  • perinatal (de la madre al hijo durante el parto)
  • de un niño a otro
  • inyecciones y transfusiones contaminadas
  • contacto sexual sin protección
La mayoría de los contagios se producen entre una madre y su hijo, de un niño a otro (entorno doméstico) o por reutilización de jeringuillas y agujas que no estén estirilizadas.
Para protegerse contra la hepatitis B existe una vacuna muy eficaz que se usa desde el año 1982 y desde entonces se han administrado más de 1000 millones de dosis en todo el mundo.



La vacuna tiene un eficacia del 95% y esta protección dura al menos 20 años y a día de hoy la OMS no recomienda la administración de dosis de recuerdo.