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domingo, 18 de diciembre de 2016

Citomegalovirus: Prevención y pruebas.


Prevención
Una higiene cuidadosa es la mejor prevención contra el citomegalovirus. Los profesionales sanitarios tienen el mayor riesgo de exposición, pero debido a las precauciones utilizadas en el ámbito de la atención de salud, el riesgo de contraer la enfermedad es muy bajo.
Se pueden tomar estas precauciones para ayudar a prevenir la infección por CMV:
  •       Lavarse las manos con frecuencia. Usar agua y jabón durante 15 a 20 segundos, especialmente si se tiene contacto con niños pequeños o los pañales, baba u otras secreciones orales.
  • Evitar el contacto con las lágrimas y la saliva cuando se besa a un niño. Esto es especialmente importante cuando se está embarazada.
  •       Evitar compartir alimentos o beber de la misma copa que los demás.
  •      Tener cuidado con los objetos desechables. Al desechar los pañales, pañuelos y otros artículos que han sido contaminados con fluidos corporales.
  •     Practicar el sexo seguro. Usar un condón durante las relaciones sexuales para prevenir la propagación del virus CMV a través del semen y los fluidos vaginales.
Las vacunas experimentales se están probando para las mujeres en edad fértil. Estas vacunas pueden ser útiles en la prevención de la infección por CMV en las madres y los niños, y reducir la probabilidad de que los bebés nacidos de mujeres que se infectan durante el embarazo desarrollen discapacidades. Si se tiene un sistema inmune comprometido, se podrá tomar medicamentos antivirales para prevenir la enfermedad por CMV.
Pruebas
El CMV se diagnostica con un análisis de sangre.
En caso de estar embarazada, es posible que el médico realice pruebas de detección del CMV para determinar si existe un riesgo para el bebé. Si se es portadora del virus, es posible que el médico sugiera realizar una prueba que se llama amniocentesis, con la cual se recolecta una muestra del líquido amniótico para analizarlo. Esto puede ayudar a determinar si el bebé que va a nacer tiene el CMV.

Síntomas del Citomegalovirus

Síntomas de la infección aguda por citomegalovirus:

  1. Inflamación de ganglios linfáticos, especialmente en el cuello
  2. Fiebre y fatiga
  3. Inapetencia y malestar
  4. Dolores musculares
  5. Erupción cutánea
  6. Dolor de garganta

Los síntomas que se presentan con menos frecuencia son, entre otros:
  • Dolor torácico y  de cabeza
  • Urticaria
  • Frecuencia cardíaca irregular
  • Ictericia
  • Rigidez del cuello
  • Frecuencia cardíaca rápida
  • Sensibilidad a la luz
  • Dificultad respiratoria
  • Inflamación del bazo y del hígado


Citomegalovirus

El citomegalovirus es un tipo de Herpesvirus (CMV) que se puede encontrar en todo el mundo y está relacionado con los virus que causan la varicela y la mononucleosis infecciosa.
Una vez que este virus entra en el cuerpo de la persona, normalmente permanece latente el resto de la vida y raramente puede aparecer una recurrencia de la enfermedad, a menos que el sistema inmunitario del afectado esté deprimido por una enfermedad o un tratamiento farmacológico.
Normalmente no representa un problema grave pero si puede serlo en ciertos grupos de riesgo como:
  1. Infección del feto durante la gestación.
  2. Personas con su sistema inmunitario debilitado.
Este virus no es muy contagioso pero puede transmitirse de persona a persona mediante:
  • Relaciones sexuales sin el uso de un método de anticoncepción.
  • Transfusiones de sangre.
  • Por contacto con fluídos corporales: saliva, orina, semen...
  • De madre a hijo durante el embarazo y parto. También leche materna.
Vídeo de endoscopia a paciente masculino de 38 años con úlceras irregulares en el esófago por el citomegalovirus: